la cascada
Quisiera escapar buceando de las profundidades de este mar aciago de azules desesperanzas, de cavernas cianóticas y peces de tres ojos.
Quisiera dejar de escribir desde el vacío y hacerlo desde la libertad, que se corte esta soga que me toma gentilmente por la cintura y a la que me aferro con tanto ahínco , y dejar de repetirme para no volver sobre mis pasos.
Que los días sean de nubes y que la niebla me haga elegir un camino equivocado, montar el lomo de un cansado animal, sudar porque me queman la piel los rayos del sol y saltar desde la cascada que no salté cuando pude hacerlo.
Destruir las estructuras que dicen más de mí que yo misma.
Conservar mi nombre, perfumar mis mañas.
Dejar de amanecer cuando el sol descansa.
Zambullirme en la mirada que promete esta apostólica mañana.
Magdalena.
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