No olvides la "h" tras la "o".
Querido lector:
Quita de aquí estas incómodas ataduras, así como te lo digo, quítatelas y desafía este paisaje estático con un salto. Verás como las acuarelas se alivianan, como se descomprime to-do eso que te pesa en tu cabeza. Confía en mí, que roedores hay en todo el mundo. Créeme si te digo que al caer irás rompiendo toda esa electricidad que compone un objeto (el aire también es un objeto), y cuando cada enlace se abre paso a tu cuerpo, que va a treinta-y-cinco kilómetros por hora, un poquito de sí se hace un poquito de ti. Es como magia, los roedores sabemos de magia porque a veces para escabullirnos lanzamos un hechizo.
En fin, recuerda que para vivir felices no hay que comer patos, sólo perdices.
P.D: nunca olvides la "h" tras la "o", que es muda no invisible.
Quita de aquí estas incómodas ataduras, así como te lo digo, quítatelas y desafía este paisaje estático con un salto. Verás como las acuarelas se alivianan, como se descomprime to-do eso que te pesa en tu cabeza. Confía en mí, que roedores hay en todo el mundo. Créeme si te digo que al caer irás rompiendo toda esa electricidad que compone un objeto (el aire también es un objeto), y cuando cada enlace se abre paso a tu cuerpo, que va a treinta-y-cinco kilómetros por hora, un poquito de sí se hace un poquito de ti. Es como magia, los roedores sabemos de magia porque a veces para escabullirnos lanzamos un hechizo.
En fin, recuerda que para vivir felices no hay que comer patos, sólo perdices.
P.D: nunca olvides la "h" tras la "o", que es muda no invisible.
Comentarios
Publicar un comentario