Negativas de despedida.
Porque es tiempo de dejar de ser.
NO.Eso contestó cuando por fin dejó de mentir.
Dijo que no y el mundo construido se deshizo
como un castillo de arena golpeado por la marea.
Dijo no, y cataratas de lágrimas
de rotura rodaron por mis ojos,
dijo no y morí aplastada bajo un tren de decepción.
NO
Cuando yacía en las vías, con mi mundo
convertido en partículas, con mis ojos
partidos como por rayos, con mi vida
arrancada de raíz, volví a sentir como
ese "No" recorría mi oído, viajaba por
mis nervios, se detenía en mi pecho.
NO
Y así decidí abandonar, escribí en un papel
todos los verbos que despedía y los quemé.
Amar, soñar, viajar, bailar, reír, sentir.
Y aquellos que te correspondían también,
tocar, mirar, lamer, besar, gritar, pelear.
Hoy no soy, no escribo, no verbo, sólo digo:
NO.
- María Magdalena Ravanelli.
Comentarios
Publicar un comentario