Saudade.
No quiero que te agotes en el tiempo, que te desvanezcas o te pudras como relleno caduco de lata de supermercado. No quiero que florezcas para marchitarte, no si no soy parte de esa primavera. No quiero saber la fecha de vencimiento, no quiero saber cuando termina. Lo que quiero, sí, es montarme en el lomo de la estrella fugaz que te hipnotiza y apagarme en millones de años, para caer meteoroide cuando me pierdas de vista y golpearte la cabeza con gracia, entonces ya en el piso me tomes y te rías de mi absurda pequeñez, de mis ojos de carbón del infinito convertido en cenizas.