naufragio.
Mi brújula se averió, llevo mucho tiempo siguiendo las estrellas intentando llegar a tierra, pero ser un náufrago no es fácil, y la balsa que construí empieza a perder fortaleza. Cierro los ojos y sólo puedo ver agua y cielo, casi no puedo distinguir en cual de ellos estoy, mi cerebro deshidratado hace una chispa y me dice que si estuviera en el cielo podría hallar tierra, estoy en el agua, flotando boca arriba. Ayer creí ver pasar una embarcación, quizás la vi, en los océanos no hay espejismos. Siempre quise dedicarme a escribir, ahora tengo el tiempo, el papel, la tinta y deseo librarme de esta tarea. Lanzarme al vacío del todo, al mar en calma para encontrarme no fue la mejor decisión. El sol comienza a quemarme la piel, no sé si deseo que se nuble por temor a la tormenta, pero sí que el sol se detenga. No quiero que oscurezca porque de noche el frío me recuerda todo lo que perdí, la estufa caliente y esas tazas gigantes donde mojaba las medialunas. La ba...