Augurios.
Es morado y duele cuando lo toco, sin embargo hace horas que recostada le paso el dedo para sentir el escozor. Mientras tanto pienso en los porcentajes, en los números, en las horas, los minutos, los segundos y me aturdo en el silencio del ambiente que deja agudizar los gritos de mis pensamientos que son tormento y tormenta. Estoy en vuelo esperando la caída y pronostican fatal, fatal, fatal. Soy una golondrina que se cuela en el viento, me entrego a su soplido para que amortigüe el golpe pero estoy luchando contra molinos, que son gigantes, que son finales y yo sólo planeo aprovechando la brisa que cesa mientras vaticinan, ya sabés...