DE JARDINES MUSTIOS.
RÍOS EN OTOÑO Resuenan y aturden las palabras de tu fugaz despedida te llevaste por la mañana de mi campo, las espigas dejaste yerto el prado donde ayer derramaste vida. Guardo en mis memorias tu sabor de aire frío a promesas vacías al agua de río al amor a manos llenas de las manos vacías. Y las noches que sabían de tu soledad, del silencio hoy se tornan realidad. Mara.