Amor efímero en una represa.
Cuando alguien fue una red que te detuvo antes del piso. Cuando cae sobre tu frente un mechón rubio y lo corrés con desenfado, cuando esbozás una sonrisa a medias, cerrás los ojos consumido de nervios pueriles, cuando te aturden los gritos y te colgás de una nave que flota en el ambiente, cuando no acusas recibo, cuando tus treinta y seis grados son fiebre, cuando tus jaquecas son muerte, cuando se nota el fluir de tu sangre en la muñeca y es reflejo del motor que bombea, cuando te desnudo el vientre y es terso y blanco, cuando tu cuello huele a otoños, cuando tus manos se mueven minuciosas y dibujan, cuando tus labios se posan en mi espalda, cuando mis dedos se funden en tu pelo, cuando te reís si piso el freno, cuando no hacen falta palabras. Cuando cuando es todo el tiempo.